Más allá de la actividad censal ornitológica, me he encontrado con un factor muy común en este mundillo de la afición fotográfica. Y es que apenas hay quien se conforme con las capturas que realiza de tal o cual especie, lo que en realidad conlleva implícito una especie de reto diario que aúna (en algunos casos) y combina (en otros) la observación relajada y el acto fotográfico, sin entrar en los matices de por qué esto es así, pues cada cual (en su correspondiente nivel y tipo de interés), tiene sus motivos, ya sea por buscar mayor necesidad de autorealización o simplemente para disfrutar de los avistamientos diarios y, de paso, intentar inmortalizar parte de la experiencia en la medida de lo posible.
Dicho esto y obviando nuestro propio fuelle, tal vez sea el efecto producido por observar las fotografías de personas cercanas el que, entre otras cosas y de alguna forma, nos alienta a seguir buscando algo que, por otra parte, es totalmente aleatorio y depende en gran medida del azar. Sus puntos de vista difieren del nuestro, incluso cuando se retrata a la misma ave en plena camaradería, y no hablo de parámetros escogidos ni del enfoque logrado. Más bien de cómo “miramos” al ojo observador, y de cómo este nos devuelve la mirada. La mayoría de las veces de forma evidente, aunque en otras ocasiones parezca ignorarnos; cosa que dudo, porque salvo que nos escondamos, es casi imposible que no se percate de nuestra presencia. Y ese hilo invisible entre su ojo y el nuestro, implica las claves que, incluso tras realizar la fotografía, guardan todos los pensamientos y sensaciones que darían para modelar toneladas verborreicas, productivas o no.
Este segundo bloque incluye las siguientes especies: ánade real, busardo ratonero, carbonero, cernícalo, garza real, gorrión, herrerillo, lavandera blanca, lavandera cascadeña, martín pescador, milano real, mirlo, mosquitero, pavo real, petirrojo, picogordo, pinzón, reyezuelo listado, trepador azul y urraca.
Como el anterior, también continuará… gracias por la visita y por volver a tener en consideracióna las reflexiones de este nuevo papiro estigio.